Descripción:
Según la tradición, en este lugar se apareció la virgen a dos
caballeros de la Orden de San Juan, sobre las ramas de un sauce, en
ocasión de una tormenta. En torno a la ermita construida con ese
motivo, el fraile Pedro de Villacreces comenzó un monasterio en 1366. A
finales del siglo XV, vistió el pardo sayal en la Salceda Gonzalo
Ximénez de Cisneros, quien luego sería regente de la monarquía y
arzobispo toledano. A lo largo de los siglos XVI y XVII este convento
cobró fama, allegó caudales y se remozó en sus construcciones hasta
alcanzar a tener un edificio complejo, rico y curioso. Incendiado en
1827 y desamortizado en 1835. De todo aquel conjunto solo quedan hoy
algunos desmochados paredones, restos de las murallas del espacio
conventual, y alzada a gran altura la capilla de las Reliquias,
auténtica joya de la arquitectura renacentista clasicista de la primera
mitad del siglo XVII.
Época: Siglo XIV-XVII
Propiedad:
Grado de protección:
Estado: En ruinas.
Carácter del riesgo: Ruina progresiva por abandono. |