Historia y descripción: Fue reconquistado en los últimos ańos del siglo XI por Pedro I de Aragón. En 1097 era propiedad de Fortín del Vall, pasando años después a manos de los agustinos de Montearagón y después a la Orden de San Juan de Jerusalén. En el siglo XV pasó a una rama segunda de los Gurrea, los Argavieso. La fortificación está en un avanzado estado de ruina. Es una construcción de grandes dimensiones, de sillar, de planta de trapecio irregular, con unos lados que oscilan entre los 30 y 15 metros, pero con una altura regular de unos 20 metros. En uno de los lados se alzan dos torres acusadas en planta y alzado. Entre ambas torres está la puerta de ingreso, apuntada y con el blasón familiar, los dos lobos de los Gurrea. Fue reformado en el siglo XVI. En el centro del palacio hay un patio renacentista.
Época: S. X-XVI
Propiedad: Privada.
Grado de protección: Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949. Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Estado: Ruinas.
Carácter del riesgo: Deterioro progresivo.
Información facilitada por la Asociación Castillos de Aragón.
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