El puente de Vinuesa: una deuda con la historia
Invisible para las administraciones pero, sin embargo, utilizado como arma arrojadiza en la batalla política, el puente romano-medieval de San Mateo amenaza con desplomarse por culpa de la falta de compromisos de las instituciones involucradas. Junta de Castilla y León y Gobierna central no se ponen de acuerdo para buscar una solución al problema y evitar la desaparición. Anegado por las gélidas aguas del embalse de la Cuerda del Pozo durante aproximadamente dos tercios del ejercicio, y expoliado durante años, el puente de San Mateo de Vinuesa es una ruina que avanza. El puente de Vinuesa se construyó, según la sillería utilizada y el tipo de construcción de parte de la obra, en época romana, previsiblemente en el siglo I. La historia apunta que se formaba parte de una de las calzadas romanas que recorrían la meseta. Situado en el punto de encuentro de caminos, el puente parecía ser el lugar del que partían dos caminos: la vía que conducía a Uxama (en Osma) por Cabrejas del Pinar, y la que se dirigía a Numancia (Garray) y Augustóbriga (Muro) viniendo del norte. Tiene una longitud de 87 metros y una anchura de tres metros. La altura máxima es de 5,5 metros. Carece de protección y corre grave riesgo de desmoronamiento, ya que argamasa se deshace y está sujeto al expolio de sus piedras, según alerta la Asociación Hispania Nostra, que ha incluido el puente en su Lista Roja del Patrimonio.
Heraldo de Soria, 15 de enero de 2009. Texto de Nuria Zaragoza. |