Llamamiento de Hispania Nostra ante el grave proceso de alteración y degradación de los valores culturales y paisajísticos de la ciudad de Ávila, incluida en la Lista del Patrimonio Cultural Mundial
Hispania Nostra, como Asociación de ámbito nacional dedicada a la defensa y promoción del Patrimonio Cultural de España y su entorno, miembro de la Federación Europa Nostra, expresa de manera pública su profunda preocupación y alarma ante el grave proceso de alteración y degradación de los valores culturales y paisajísticos de la ciudad de Ávila, incluida en la Lista del Patrimonio Cultural Mundial, ocurrido en los últimos años.
El más reciente episodio de este proceso lo constituye la construcción de un Centro de Congresos de gran altura y extensión frente al tramo norte-noroeste de la muralla de la ciudad, junto a la ermita románica de San Segundo. Ambos monumentos figuran expresamente mencionados en la declaración del conjunto de Ávila como Patrimonio Cultural Mundial realizada por la UNESCO, dada su gran relevancia. La edificación del nuevo Centro de Congresos sobre los terrenos del antiguo mercado de ganados, promovida por el Ayuntamiento de la ciudad y apoyada por la Administración Autonómica, altera y desfigura para siempre la que hasta ahora ha venido siendo considerada mejor vista de la ciudad de Ávila y de su muralla, y también daña irreversiblemente, por su desmesurado volumen, la visión de la ermita de San Segundo.
No obstante, el proceso de alteración y degradación de los valores culturales y paisajísticos de la ciudad de Ávila no se limita a ese episodio. Surge del inadecuado desarrollo urbanístico de la ciudad durante los últimos años. Desarrollo inadecuado que se ha traducido en una desmedida ocupación por nuevas edificaciones del entorno del monasterio de La Encarnación y del mencionado tramo norte-noroeste de la muralla, así como en la construcción del polígono industrial de Las Hervencias, que domina por completo la vista norte-noreste de la ciudad y altera la visión, desde el adarve hoy visitable de la muralla, de la basílica románica de San Vicente, otro de los grandes monumentos abulenses.
Todo ello ha acarreado la destrucción de los valores paisajísticos que hicieron de Ávila un excepcional ejemplo de integración de un casco histórico amurallado en su entorno natural y dieron lugar a una constante y elevada apreciación de su carácter por escritores y pintores desde finales del siglo XIX a nuestros días. Es especialmente lamentable que esa destrucción se haya producido mientras se está desarrollando en los países europeos una conciencia cada vez más acusada del valor cultural del paisaje, que se expresa en la Convención Europea del Paisaje de 2000, la cual acaba de ser ratificada por España.
La degradación del entorno paisajístico de Ávila ha venido también acompañada de una alteración de importantes lugares del casco histórico, tanto extramuros como intramuros, con la construcción de edificios de nueva planta, alguno de los cuales, como el polémico edificio en la plaza de Santa Teresa o Mercado Grande, y con independencia de la calidad profesional de su autor, tiene un impacto fuertemente negativo sobre otros monumentos importantes, como la iglesia de San Pedro o la Puerta del Alcázar de la muralla. A lo que debe añadirse la desfiguración de otros edificios históricos, tanto de arquitectura civil como religiosa, bien por su rehabilitación abusiva (tal y como sucede en el patio del Palacio de Velada, con su conversión en hotel, o en el Palacio de los Serrano, transformado en centro cultural), o por su pretendida y arbitraria adaptación a nuevos usos litúrgicos (como ocurre en el presbiterio de la Catedral).
La suma de las alteraciones de muchos de los principales elementos patrimoniales de la ciudad y del entorno paisajístico del sector norte de la muralla, entre la basílica de San Vicente y la ermita y arrabal de San Segundo - hasta hace poco el mejor conservado –, ha desvirtuado en gran medida los valores culturales que justificaron la inclusión de Ávila por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial. Todas ellas se han producido, claro está, con la autorización de las Administraciones públicas directamente competentes (Junta de Castilla y León y Ayuntamiento de Ávila), sin consultar previamente al Comité del Patrimonio Mundial, órgano encargado de velar por la adecuada aplicación de la Convención de la UNESCO reguladora de aquél, y sin que el Ministerio de Cultura haya utilizado la potestad que le concede la vigente Ley del Patrimonio Histórico Español para defender los bienes de interés cultural contra la expoliación.
La transformación acelerada y negativa de los valores culturales y paisajísticos de la ciudad y su entorno puede, sin embargo, detenerse por causa de la actual crisis económica, dando una nueva oportunidad a las Administraciones públicas para ordenar y encauzar adecuadamente el futuro desarrollo urbanístico de la ciudad, a fin de proteger los valores culturales y paisajísticos que todavía contiene y de restaurar, en lo posible, la destrucción y el deterioro ya producidos.
Por ello, Hispania Nostra dirige de manera pública un enérgico llamamiento a los organismos directamente competentes para la protección del conjunto histórico de Ávila y su entorno (Consejerías de Cultura y Fomento de la Junta de Castilla y León y Ayuntamiento de la ciudad) para que:
- Detengan inmediatamente el proceso de destrucción y degradación de los valores culturales y paisajísticos de la ciudad y su entorno.
- Elaboren y aprueben, previa consulta al Comité del Patrimonio Mundial, un nuevo Plan General de ordenación de Ávila, con los correspondientes Planes especiales, para ordenar el futuro desarrollo de la ciudad de modo que se garantice la adecuada protección de esos valores
- Restablezcan en lo posible, y a la mayor brevedad, los valores paisajísticos y culturales del entorno del sector norte de la muralla, por medio de las correspondientes actuaciones de restauración del paisaje y minimización visual de los daños ya producidos por el polígono industrial de Las Hervencias, el desarrollo urbanístico alrededor del monasterio de La Encarnación y el nuevo Centro de Congresos.
Hispania Nostra, sin perjuicio de trasladar este llamamiento a la Federación Europa Nostra y de difundirlo públicamente, se dirigirá también al Comité Nacional español del ICOMOS para que lo ponga en conocimiento del ICOMOS (Comité Internacional de Monumentos y Sitios), a fin de que por parte de este organismo se llame la atención del Comité del Patrimonio Mundial sobre la urgente necesidad de detener el proceso de alteración y degradación de Ávila y garantizar efectivamente la protección y conservación de sus valores culturales y paisajísticos, como ciudad incluida por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Cultural Mundial, al igual que ha sucedido recientemente en otras ciudades españolas incluidas en dicha lista, como Salamanca y Toledo. |